










se terminó una. poquitos alrededor de la mesa, comida rica. papá noel generoso, muy tranquilandia. igual, poca onda de mi parte. me esforcé un poco, pero no fue mi mejor navidad. si hubiera podido elegir, me faltaban un par en la mesa, y me sobraban otro par.
gastronómicamente, me tocaba el postre y zafé con un don pedro vintage.
no sé que me pasa. no termino de bajar un cambio, de entender que ya estoy de vacaciones. los planes amiguisticos pro suerte no paran. pero el dolor de marote tampoco. nunca me drogué tanto como esta semana. creo que ahora lo tengo dominado. falta viajar a bahía blanca, y quizás después sí venga la tranquilidad que busco. ahora volver a armar bolsos, volver a envolver regalos, y pensar en comida me pone de mal humor.
pero bueno. no hay que quejarse tanto. el pasto está fosforescente y mi hija hecha una seda.
hoy cuando volvíamos del centro de la casa de una amiga me preguntó en su idioma:
"estamos tan contentas mami ?".
pero bueno. no hay que quejarse tanto. el pasto está fosforescente y mi hija hecha una seda.
hoy cuando volvíamos del centro de la casa de una amiga me preguntó en su idioma:
"estamos tan contentas mami ?".












