17.9.13

la anéda

mi hija se fascina preguntándonos las cagadas que hacíamos de chicos. hay que contarle una y otra vez  de cuando rallamos muchas tizas en la secundaria, pusimos el polvito en las aspas de los dos ventiladores de techo que tenía el salón de quinto año y los prendimos cuando entró la de contabilidad al grito de nieva en rosario! cinco amonestaciones para cada uno.
también le gusta la del cuki en la cocina de su mamá que tanto tanto la jodía mientras amasaba que mi pobre suegra, harta ya, le amagó con un palo de amasar con tanta mala suerte que le quebró el brazo. un mes de yeso. ó una vez que pablo con sus hermanos casi matan de un susto a su abuela haciéndole creer que un bulto que tiraban desde la cucheta era el hermanito menor y no un muñeco envuelto... y cuando la señorita de música de primero me pidió que lleve el disco con el Himno a la Secretaría y a mí se me cayó en el pasillo y junté los pedacitos y lo dejé como si nada hubiera pasado hasta el acto siguiente... y así, uno y otro, uno y otro a ver quién cuenta la más divertida y nos copamos tanto que la kiki se va a al mierda y terminamos nosotros dos llorando de risa como dos boludos que no podemos parar ...




16.9.13

seis y chirolas

la vida intensa comprende los dos laburos de siempre, la casa, el plomero,  la caldera que casi explota explota me expló, dos equipos de voley en dos ciudades distintas, los cumpleaños/fiestas de 40 que se van terminando para dar inicio a los cumples normales de 41, las entregas, putearme con alguna clienta abusadora, las idas a comprar insumos, el súper, los actos escolares y bue lo que más o menos le pasa a todo el mundo, no me voy a hacer la distinta ni la loca. Mientras tanto, intento volver a leer libros,  acostarme más temprano,  ir al teatro otra vez, pasar un domingo o sábado sin hacer nada del pez, y a empezar a organizar las vacaciones en Brasil, (donde si no?) esta vez con grupete de amigos "casi familia", como gustan nombrarse entre ellos nuestros niños.

hace un rato releía unos viejos posts y caía en la cuenta de que este año se me pasó de largo el cumple number six de blog. fue en mayo , asi que ya ni vale la pena festejarlo. además, este año hay que reivindicarlo un poco, porque "así no". muy injusta he sido con este espacio mío. en una madre abandónica me he convertido. una vil bloggera que ya casi no sabe de qué escribir manteniéndose sincera en cada palabra.

es que todo me parece una boludez.  poner una foto me parece una boludez. existe pinterest. poner una receta me parece una pelotudez, existen mil blogs. poner un diy, antes me mato. no sé hacer nada prolijo y en general leo uno y pienso "boluda total un poroto" en qué nos hemos convertido? en seres que hacemos guirnaldas? escribir sobre mi hija? sí, pero muy monotemática. entonces qué?  se puso difícil la cosa. si escribiera todo lo que siento y pienso tendría que irme del país. divorciarme. quedarme sola casi sin amigos... OJO Eh, evaluanding....

Si las palabras no fluyen, fluirá la poesía,  lo único que sí puede cambiar en algo el mundo. 



Desocupado


Los que eran mejores que nosotros
vivían cómodamente en casas recién pintadas
con inodoros a botón en todos los baños.
Manejaban autos de modelo y marca
reconocibles.
Los que no tenían trabajo, estaban apenados,
no les iba bien.
Sus autos extraños estaban estacionados
sobre cajones, ‘al fondo’ de casas polvorientas,
donde se amontonaban infinidad de objetos inútiles.
Los años pasan y todo y todos son reemplazados.
Existen siempre, es lo que dicen, nuevas oportunidades.
Pero, para decir la verdad,
a mí nunca me gustó el trabajo.
Mi objetivo era permanecer desocupado.
Ése era mi mérito.
Me gustaba la idea de sentarme en una silla,
hora tras hora, frente a la casa, sin hacer nada
con un sombrero sobre mi cabeza y tomando una gaseosa.
¿Qué hay de malo en eso?
Fumar, escupir de vez en cuando.
Tallar madera con mi cuchillo.
¿Hay daño  o maldad en esto?
En ocasiones salgo con mi perro a perseguir conejos.
Tenés que hacerlo alguna vez.
A veces levanto a un chico gordo y rubio como yo,
diciéndole: ‘‘¿de dónde te conozco?’’.
Nunca digas: ‘‘¿Que querés ser cuando seas grande?’’


Raymond Carver (*)


*gracias Loli. me copé con Ramón.

10.9.13

la vida intensa

esto de que "yo le debo a la vida pasarla bien" me lo tomé bastante a pecho. digamos que la frase podría haber sido mejor "yo le debo a la vida pasarla bien pero tampoco la pavada" y estaríamos un poco más relajados. me parece que me zarpé de vida ultimamente.