16.11.11

free

estoy metida hace unos días en una montaña rusa de sensaciones. los cambios en la oficina ya llegaron. en mi caso, todo es para mejor. me voy a otro lado dentro del mismo gran edificio. pero lo que pensé que iba a ser un trámite, no lo es. me cuesta tirar cada papel. borrar cada archivo. todos los días de esta despedida son tristes. son 12años de trabajar de una manera, casi con las mismas personas. es verdad que ya no nos aguantamos, pero a la vez, tenenemos ese lazo de "antiguedad", que nos une de una manera rara. hay cierto orgullo grupal, de haber llegado hasta acá. de estar cerrando una etapa larga y también buena.
yo me vine a vivir a baires por este laburo. como maría de nadie con la valijita, las dos trenzas y una vida nueva por delante, entonces un poco es también cerrar eso. ya soy "también"de acá. ya elijo quedarme. nadie me apunta en la cabeza con una pistola. yo, los astros, las decisiones que tomé, la suerte , la mala suerte o lo que puta sea, fueron armando este destino mío.
ya sé que lo que viene es mejor y además me encontré con el pez en el camino, y tal vez las frustraciones empezaron a desdibujarse. ahora el futuro es todo mío. no me quedan ataduras.
soy libre.


8.11.11

skorpio

ultimamente no encuentro el momento de escribir acá. hace un mes o más que no paro ni un segundo a descansar. la mudanza se dio de un día para el otro. yo estaba atrás de este depto hace bastante. es de la misma dueña y queda en el mismo edificio. todo genial. la frase mas escuchada en estas semanas fue: "ah pero que fácil mudarse por el ascensor". yo también me la creía. pero no. error. es un quilombo. es lento, es de hormiga. no embalás porque estas a dos pasos. pero esos dos pasos, o 3 pisos para arriba los caminas, subís y bajás trecientas mil quinientas veces. las perchas de la ropa con la ropa colgando, los tupperwares (de dónde poronga salieron tantos tuppers aún me pregunto) en una canasta. en varios viajes. y bueno el chucherío metido en bolsitas. fue cansador. bueno, como toda mudanza. stress. el flagelo de no saber dónde meter cosas aún mudándote a un departamento mil veces mas grande. las peleas (no hubo divorcio de pedo) las cajas con pelotudeces que se siguen mudando sin ser investigadas. papeles archivados, carpetas de la facu, revistas la maga, foto, fotito, pósters, juguetes...cuántas cosas tenemos AL PEDO. hice de tripas corazón y tiré mucho. mucho. tenía las cosas en la mano las miraba, las metía en la bolsa, las sacaba. visualizaba cuánto hacía que no las tocaba. pensaba en cuántas mudanzas más iban a poder soportar. y me limpié. no sé si es la edad. conocer gente desprendida, o qué mierda. la cosa es que me achiqué como nunca. bueno, también estuvo mi vieja colaborando y te das vuelta y te tira la nena al tacho.

a pesar de todo. e intentando seguir cumpliendo con las entregas, los pedidos, las fotos, el laburo (oh cierto laburo en la oficina!) lo logramos. y hablo en plural porque después de larga discusión el kuki se puso las pilas y me puso cda estantería y lámpara que le pedí (bueno falta la del lavadero, todo no puede)

todo eso es una cuestión anécdotica, al lado de la felicidad que tengo. POR FIN. y después de 12 años en baires tengo mi terracita. mi pedazo de cielo. mi jardincito. mis nochecitas con cerveza y maní. alquilamos. y así será por mucho tiempo más. pero me chupa un huevo. nadie me va a quitar los litros de birra que me pienso chupar en esa terraza. esnotable. la terraza se asocia en mi cabeza directamente con la cerveza. le podría sumar un pucho. pero no puedo. cuando dejás ocn tanto sacrificio, dejás para siempre. pero casi todas las noches me veo a mi misma fumándome un puchito mirando las estrellas.
bueno, repito, la felicidad libre de humo no existe...

después vino el cumple de regi. y sabrán que los festejos infantiles se extienden una semana entre festejo, festejito en el jardin, visita de familiares, llamados tardíos , etc. y como era esperado, hoy que es mi cumple, no tengo ganas ni de pensar en hacer otra torta más, comprar bebida y pensar en que esté fría y demases. me regalé la entrada a silvio rodríguez el finde en Rosario y con eso se terminan los festejos escorpianos.

y basta que hay que volver al ritmo habitual. arrancan los 39. tengo mucha más energía que antes. el otro día les decía a mis amigas que me desconozco. que alguien se metió en mi cuerpo. yo era "la pajera" por excelencia. la del control remoto y la coca en el sofá, la más vaga del mundo. pero bueno, son las 2.49 de la mañana, estoy fresquita como una lechuga y me quedan un par de telas por seguir cortando. los cuarenta : chupála!!!!