30.11.14

me vuelvo

desde que arranqué con este blog (abandonado por cierto pero jamás muerto) pensaba en cuándo llegaría el día en que iba a escribir este post. mil veces lo pensé y mil veces me contesté: quizás nunca para qué hacerme tanta mala sangre?
sin embargo  hoy,  aunque suene exagerado, estoy quizás en uno de los momentos mas importantes de mi vida.  me vuelvo a Rosario y estoy embalando los últimos 15 años de mi historia.
no caigo del todo. es demasiada felicidad. no me entra en el cuerpo.
el kuki,  decidió que ya era hora de acompañarme y tuvo conmigo "el" acto de amor total. su genialidad viaja con él y sus empleadores decidieron que su talento, responsabilidad, trabajo, honestidad  son tan enormes que la distancia no es ningún obstáculo. (y porque es una gran persona a la cual todos aman y yo también)
mi hija, nació con el chip "ya vamos a vivir en Rosario mijita" asi que para ella es casi un paso natural. está tan ansiosa como yo por meter las patas en el río y no tener que salirse para cruzar rápido de la isla  y volver a baires.
eso va a ser lo más raro, que el domingo a la tardecita no me tenga que volver.
estoy muy emocionada. quería contarles porque sé que del otro lado, hay mucha gente que me quiere y va a compartir esta felicidad conmigo.
seguiré el Pez desde allá, porque creció tanto que se la re banca.
seguiré laburando en lo mío desde allá, porque la administración pública se banca los traslados y porque hice bien las cosas y tengo herramientas.
seguiré viniendo porque los proveedores, las clientas, las amigas y palermo.
seguiré este blog porque mi vida está en un codo y voy a necesitar escribir. como cuando estaba en el puerperio,  mas o menos. igual de cagada en las patas. igual de feliz.


6.11.14

*

- ¿Qué ocurriría si de día o de noche te siguiese un demonio a las más apartadas de tus soledades y te dijese: “Esta vida, tal como tú la vives actualmente, tal como la has vivido, tendrás que revivirla una vez mas y una serie infinita de veces, nada nuevo habrá en ella; al contrario, es preciso que cada dolor y cada alegría, cada pensamiento y cada suspiro, todo lo infinitamente grande y lo infinitamente pequeño de tu vida vuelvas a pasarlo, con la misma consecuencia y el mismo orden; y también esta araña y este claro de luna entre los árboles, y también este instante; y yo mismo. La eterna clepsidra de la existencia dará vueltas incesantemente y tú con ella polvo del polvo". Si te dijera eso este demonio en lo más recóndito de tu soledad, no te arrojarías contra la tierra rechinando los dientes y maldiciendo al demonio que así hablase? o bien has vivido ya el instante prodigioso en el que contestarías: tu eres un dios y jamás he oído palabras más divinas. Si este pensamiento tomase fuerza en ti, tal como eres te transformaría quizá pero quizá te anonadaría también. La cuestión es: quieres esto una vez mas y un número infinito de veces? pesaría sobre todas tus acciones de una manera formidable. Entonces cuanto tendrías que amar a la vida y amarte a ti mismo para no desear otra cosa sino esta suprema y eterna confirmación.
Nietzsche.