comparto con ustedes, y con la autorizacion de
mi amiga este bonito mail.
"...el parto, alucinante. Era viernes a la noche y luna llena, yo, la verdad es que estaba bastante sugestionada, además mi mamá había soñado que era el día 19 cuando nacía. Fuimos a cenar afuera unas pizzas, 1º salida en meses y meses y al volver a casa me acuesto y, oh, dolor de ovarios. Antes me entraba el pánico por lo de amenazas de parto pero me relajé y dije que si viene hoy viene, ya está bien. Y me puse a leer a Galeano, boluda, cero concentración, estaba pendiente si me dolía más o menos. A eso de las 12 S me vio que no me dormía y me pregunta si estoy bien y me empecé a reír como una loca. “Me parece que viene, ja!”. S histérico “en serio me decís? Vamos a llamar a María (comadrona)” pero yo le dije que mejor esperar, que no estaba 100% segura. A eso de la 1.30 estaba segura, cada vez me dolían más los ovarios. Llamé a María y…no contestaba…ops. Llamé a la otra comadrona, Mireia, y ops, no contestaba. Dejé pasar 10 min (eternos) y vuelvo a intentar, nada. Histérica yo, histérico S. Yo pensando de qué me disfrazaba! Vuelvo a llamar y “Hooolaaa???” y yo “Mireia!! (hiperventilando), estoy de parto!!, vení”
Y Mireia con toda la paz del mundo me dice “Es que estoy con fiebre y María ha tenido un problema familiar y no podrá ir” Mi cara: lacia. Pero me dijo que iría con todo gusto la dueña del centro, una doctora alemana, toda una eminencia, cuando yo pregunté si podía parir con ella me dijeron que ella ya no hacía más partos, que solo estaba en algún parto maás complicado, etc. Y mirá por donde me saqué la lotería asique la llamé a Ortrud, sí se llama así y es re sargento alemán pero a la vez un dulce de leche, y Ortrud ese mismo día había atendido 4 partos ya que las otras 2 estaba de baja y a las 2 de la amtina se acababa de acostar después de 2 noches sin dormir. La llamo yo y no podía ni coordinar para hablar de lo dormida que estaba! Pero me tranquilizó y me dijo que en 25 min estaba en mi casa y que mientras, para frenar el parto, me metiera en la bañera caliente. Me sumergí y esperé.
A la media hora le pedí a S que la volviera a llamar, no sea que de dormida haya colgado el te. Y hubiese seguido durmiendo! Pero no, estaba de camino y llegando a casa. Cuando entró me dijo: “Felicidades, vas a ser mamá!” Y respiré de nuevo. Me relajé y dejé que pasara lo que pasara. Ortrud apagó todas las luces y S trajo velas. Yo seguía en la bañera. Ortrud me preguntó dónde quería parir pero a mí me daba igual, no sabía dónde. Estuve un rato en la bañera y después cuando las contracciones empezaron a doler me sentía incómoda así tumbada así que quise salir e ir al cuarto y me levanté y llegué a los pies de la cama donde me arrodillé porque venía una contracción y ahí quedé. Orturd me puso como pudo algunos almohadones debajo de las rodillas y empezó a repartir empapadores (un plástico con algodón por arriba) por el suelo.
Se me hizo eterno. Me parecía que el tiempo no pasaba más, que el parto no adelantaba pero después leyendo el reporte estuve solo 45 min ahí. Pero en todo momento me sentía super tranquila al saber que Orturd estaba ahí y S conmigo de la mano. Transpiré como nunca en mi vida. Las ventanas estaban abiertas y escuchaba los ruidos de la noche y veía la luna, entre contracción y contración! Estaba re feliz!. Pero al final, ayy, se me llenó el culo de preguntas, cuando vino la fase que dicen de expulsivo, mamita, en un momento yo pensé que la cabeza ya había coronado porque sentía un dolor insoportable y pensaba que un poquito más y ya está, pero no, ni siquiera había coronado, cuando lo hizo me enteré!! Y a todo esto no había roto bolsa y pensaba si ya lo había hecho y no me había dado cuenta pero de repente viene una contracción y Splash! Lo loco fue que justo cuando me vino la contracción Ortud desparramó más empapadores para cubrir todo y justo ahí se rompió la bolsa, la tiene re clara la german! Y cuando pensé que prefería morirme, realmente, me daba igual lo que pasara, me quería morir, que me agarre un paro cardíaco y se acabara todo aquello, que no quería parir porque me iba a romper al medio pero no podía controlar mi cuerpo, nuca tuve que “pujar” el cuerpo lo hacía solo, es una fuerza incontrolable, justo ahí cuando pensé que al pujar me iba a morir salió!! Qué alivio, qué felicidad!
Después el cuerpo salió sin tanto dolor, o será que uno queda tan tonta que ni se entera… La parte cómica fue que cuando coronó, con cada contracción ortrud sujetaba el pedazo de cabeza de Tomás que asomaba para que no saliera (y así evitar desgarros) pero llegó un momento en que no aguantaba más y le grite:” Quita la mano de ahí y déjalo salir ya!!” con el peor rugido animal que se te ocurra!
Cuando salió Tomás justo S se había ido a buscarlo a M que se había despertado así que lo peor, y lo mejor estuve sola pero entró S un segundo después y Tomás estaba todavía enganchado al cordón.
Como después yo no paraba de temblar, me prepararon una bañera caliente y me metí yo y Tomás también! Lo agarraba del cuello solamente y flotaba con una paz hermosa, fue un momento mágico. M estaba ahí con S y se quizo meter en la bañera también así que terminamos los 3 en la bañera, buenísimo!
la niña de la casa durmió todo el rato y ni se enteró de nada hasta el otro día pero M tenía una alegría bárbara y la ayudó a Ortrud a pesarlo, escucharle el corazón, medirlo, etc. Y se sentía re importante el gordo salamero!
Y así fue, desde que llegó la doctora hasta que parí pasaron 2 horas. No me desgarré ni un milímetro y después no me dolía nada salvo las rodillas de estar en el suelo! Y los calambres de las piernas. A los 3 días ya se me fue toda la inflamación de las “zonas bajas”, impecable! Menos mal, con lo que me vino después me faltaba tener el culo roto, jaaaaaaa
Bueno, me podría seguir explayando en detalles miles de páginas más pero me modero y corto. No hay nada peor que preguntarle a una madre que relate su parto..."