Ayer Regi cumplió nueve meses, justo un embarazo.
Aquellos fueron algo tan fantástico, una cosa medio idílica, donde estuve boluda un buen tiempo como en una nube de pedos de colores, flotando en ese aire de todo me chupa un huevo. Nada fue más importante que mi panza, dormir la siesta, comprar ropita e imaginarme ese momento de las películas donde sale, llora y todos festejan emocionados.
Y estos nueve, tan distintos. Me cayó eso de la responsabilidad, el cagazo, el “tuc un bebé" como graficó Loli tan perfectamente, el "y ahora qué mierda hago yo con esta nena que llora y no sé por qué"?.
Empecé a actuar como nunca me imaginé, a cantar canciones que jamás pensé que iba a poder memorizar (“para dormir a un elefante, se necesita un chupete bien grande, un sonajero de coco y saber cantar un poco....”) a despertarme ante el mínimo sonidito, tres, cuatro, cinco veces a la noche (cuando antes me costaba escuchar el despertador) a desear ir a trabajar para estar “sola” un rato, pero a querer acogotar al colectivero cuando no se apura porque ya la extraño y quiero llegar.
Para mí, llegar hasta acá es como esos misterios del tipo porqué la voz sale a través de un cable de teléfono, más o menos. No puedo racionalizar tanto amor, no puedo imaginar una vida sin ella, no puedo volver a atrás y lo peor es que me parece que quiero otro.
Aquellos fueron algo tan fantástico, una cosa medio idílica, donde estuve boluda un buen tiempo como en una nube de pedos de colores, flotando en ese aire de todo me chupa un huevo. Nada fue más importante que mi panza, dormir la siesta, comprar ropita e imaginarme ese momento de las películas donde sale, llora y todos festejan emocionados.
Y estos nueve, tan distintos. Me cayó eso de la responsabilidad, el cagazo, el “tuc un bebé" como graficó Loli tan perfectamente, el "y ahora qué mierda hago yo con esta nena que llora y no sé por qué"?.
Empecé a actuar como nunca me imaginé, a cantar canciones que jamás pensé que iba a poder memorizar (“para dormir a un elefante, se necesita un chupete bien grande, un sonajero de coco y saber cantar un poco....”) a despertarme ante el mínimo sonidito, tres, cuatro, cinco veces a la noche (cuando antes me costaba escuchar el despertador) a desear ir a trabajar para estar “sola” un rato, pero a querer acogotar al colectivero cuando no se apura porque ya la extraño y quiero llegar.
Para mí, llegar hasta acá es como esos misterios del tipo porqué la voz sale a través de un cable de teléfono, más o menos. No puedo racionalizar tanto amor, no puedo imaginar una vida sin ella, no puedo volver a atrás y lo peor es que me parece que quiero otro.
ay si nena, es puro amor, en el mejor estado. Para mi un hijo representa el amor, no se ama a nadie como a un hijo.
ResponderEliminarbeso
Perica que lindo tu post!
ResponderEliminarme alegro tanto que sigas apostando a tu familia, a descubrir los cambios y aceptarlos viendo lo mejor de cada etapa!!
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarAyyyy me acaba de dar algo asi como emoción. Te juro!
ResponderEliminarIdem. Me siento igual.
ResponderEliminarY tendría uno más, 3 más, 20 más. Mañana. No me importa.
Estás en plena fusión emocional... Pero también, de a poquito, te estás separando... Por eso el estado de enamoramiento... sabés cómo te entiendo???
ResponderEliminarDisfrutala, los dos primeros años son fundantes. Pasan a la velocidad de la luz y no vuelven. Podrás tener uno más, o dos o tres. Pero ninguno va a ser igual al otro, de ninguna manera. ESTOS primeros años, no vuelven más.
Besosss y felicidadessssss.
Cómo te entiendo Perica, no sabés. Yo también pasé por eso, los momentos de panza y los seis primeros mesos fueron momentos intensos, de felicidad suprema, y de mucha sabiduría. En esos momentos parecía que reinaba una armonía perfecta todo el tiempo: los llantos no importaba, era todo bebé-mamá-teta. El tiempo estaba detenido, y después de los 6 meses, de a poco, empezó la separación, volver a encontrarse uno, y todavía lo estoy transitando, es difícil encontrar el "equilibrio". Pero es hermoso, le debo a mi hijo el aprendizaje de este último año y ese amor incondicional que me hizo sentir...
ResponderEliminarGrande Peri! Me encantó tu post.
ResponderEliminarCuando Juanis era un poquitin mas grande que Regi, nos enteramos de que estaba viniendo Cata...
ResponderEliminarAhora Cata tiene esa edad casi tambien y ayer fuimos a ver el bebito recien nacido de una amiga. Que pense yo? Quiero uno!!!!!
Es que si! Nada mas lindo que un bebe!!!!!! (ademas el 2do viene con parto mas facil!)
Como te entiendo! Y felices 9 meses Regi!!!!!!
(che, y que paso con el comentario borrado? a quien hay que ubicar?!)
Besote!!!
la cancion esa del elefante es muy copada! No la conozco, ya pasame la letra y musica!
ResponderEliminaray, me dio cosita tu post de hoy.
ResponderEliminary bueno, si pinta, vaya a por la 2º chancleta. total, se crian juntas.
Lindo post, Perica. Lo describís perfectamente, me encantás!
ResponderEliminarY bueno...habrá que repetir, che. Y nosotras, las otras, animarnos.
Es increible el descubrimiento que uno hace con el primer hijo, fascinante!, y ese estado de completud que no se quién dijo es tal cual.
ResponderEliminarPeri, que lindo lo que decis, que hermosa sensacion aun sin haberlo vivido, te entiendo y como!
ResponderEliminarA veces creo que no llega mi bebe porque no estoy preparada, otras porque creo que todavia no es el momento, pero la verdad es que me hiciste sentir mucha emocion, gracias por eso negri!
me vino MUY bien.
besotes!
Que puedo decirte..idem..idem..idem
ResponderEliminarCrecen volando, lo bueno es darse cuenta y poder disfrutarlos al maximo
lindísimo post!
ResponderEliminarte leo desde hace poco, pero acá estoy, encantada con tu blog.
Me hiciste llorar Perica!! Y sabes que? es un enamoramiento eterno. POrque cuando son grandes, no podes creer que le diste vida y formaste a esa persona tan copada, tan admirable que es tu hija mujer!! No hay nada, pero nada que valga mas en la vida que los hijos.
ResponderEliminarPerdon, aclaro que solo soy madre de mujeres. No hago diferencias.
SABE ALGO!?!?? en una primera leída no me percaté de su genialidad para con el título, complimentis demorados : )
ResponderEliminarqué poco cursi, qué lindo!
ResponderEliminara mí hasta el día de hoy en que mi peque ya tiene 3 años y un poco, cada vez que lo voy a encontrar (buscarlo en la escuela, la casa del padre, etc) me agarra una cosa corporal muy loca, me tiemblan las piernas, tengo taquicardia, transpiro... muy loco! no puedo manejarlo!!! besotesss
ResponderEliminar