
Esta repetición precisa de los mismos gestos y de la misma degustación,
este acceso a sensaciones sencillas, auténticas y refinadas,
esta licencia otorgada a cada uno, sin mucho esfuerzo, para convertirse en un aristócrata del gusto,
porque el té es la bebida de los ricos como lo es de los pobres,
el ritual del té, pues, tiene la extraordinaria virtud de introducir en el absurdo de nuestras vidas
una brecha de armonía serena. Sí, el universo conspira a la vacuidad,
las almas perdidas lloran la belleza, la insignificancia nos rodea.
Entonces, tomemos una taza de té.
"La elegancia del erizo"
Y Twinings. Tengo más en casa. Si venís a visitarme, te convido! ;)
ResponderEliminarsólo por Paloma, fui capaz de querer dejar de tomar café con leche a la mañana y probar con el té. ¿Cómo era que decía? ¿que se podía saber cómo era cada persona por lo que tomaba y leía a la mañana?
ResponderEliminartiemblo ante la posible ausencia de twinings en el mercado
ResponderEliminarhermosa foto
ResponderEliminarss
Amo el té y sufro por los $26 que pago mi cajita de Twinnings la que voy a buscar especialmente al jumbo!
ResponderEliminarsi me habrá gustado ese libro! casi más que el mismísimo té! Casi.
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